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VERSO Y PROSA
 
 
1. VERSO Y PROSA

Verso y poesía. - Estas dos palabras suelen confundirse frecuentemente,
aunque existen entre ellas notables diferencias.

El verso es el lenguaje en forma rítmica.  Ello, en cierto modo, permite
llevar un compás que, en español, se marca con los acentos.

    En la ribera verde y deleitosa
    del sacro Tormes, dulce y claro río,
    hay una vega grande y espaciosa...

Poesía es, en cambio, la emoción placentera que produce la lectura de
una obra literaria, cuando por ella entramos en contacto con cosas más
bellas o profundas que las que vemos de costumbre, y nos sentimos como
elevados interiormente.

Como la poesía suele expresarse en verso, se llaman generalmente poesas las
composiciones versificadas.  Sin embargo, puede también encontrarse poesia,
sin necesidad del verso, en obras escritas en prosa.

Del mismo modo, se denominan versos cada una de las líneas sucesivas en que
se dispone por escrito una poesía.
          
La prosa.- Es la forma que adopta el lenguaje cuando no se ordena
en versos. Es el modo de expresión habitual. La diferencia entre el verso
y la prosa se halla en el ritmo.

El ritmo.- El ritmo es la repetición de unos determinados elementos.
Por lo que se refiere al lenguaje, estos elementos son acentos, pausas,
sonidos...

El ritmo en la prosa.- En el verso, el ritmo suele ser regular, y la
repetición de los acentos se hace a compás.

En la prosa, en cambio, el ritmo es irregular, es decir, las repeticiones
se cumplen, pero sin una ley fija como en el verso.

Ejemplo:

    Víéndo a Diós | se oldaron de Diós,||  y mirándole | le negáron ||
    y teniéndole en los ojos || le borraron de la memória. ||


Obsérvese que este párrafo puede dividirse - según el sentido y según
las pausas que hacemos por causa del ritmo - en tres partes, cada una de las
cuales se halla, a su vez, subdividida en otras dos que presentan un número
de acentos semejante: 2 y 2 en la primera parte; 1 y 1 en la segunda;
2 y 2 en la tercera.

Normalmente, la prosa no llega a tal extremo de regularidad y simetría,
pero hemos escogido este fragmento porque en él el ritmo se manifiesta
con mucha claridad.

El ritmo de la prosa viene marcado sobre todo por:


A) LOS ACENTOS.

Los acentos se repiten en nuestra lengua con mucha frecuencia.  Cada
dos, tres o cuatro sílabas como máximo, subrayamos una, pronunciándola
con mayor intensidad.  De este modo evitamos la monotonía de la expresión,
y nuestra habla aparece organizada en grupos que, al sucederse unos
a otros, señalan un ritmo, como acabamos de ver en el ejemplo anterior.


B) LA ENTONACION.

A cada frase corresponde, asimismo, una entonación determinada, según
el sentido que le queramos dar.

Por ejemplo:

    Cuando entres en casa, avísame en seguida.

Con la entonación de las frases y especialmente con la inflexión final
-ascendente o descendente- establecemos también un ritmo, pues repetimos
o variamos un elemento de la expresión según nuestras necesidades.

C) LAS PAUSAS.

Con su mayor o menor frecuencia, las pausas ayudan a establecer el
ritmo de la prosa.

Obsérvese cuán distinto resulta el ritmo de los dos párrafos siguientes
escritos por dos autores de épocas distintas.

(Las dos líneas verticales señalan una pausa más larga que la que
marca una sola línea vertical.)

    Es un pueblo claro y silencioso de Levante. || No quiero hablar con
    nadie | ni ver a nadie. || Tengo una casa en los linderos de la ciudad.||
    Tiene un jardín delante | y un huerto detrás. || Entra el sol a raudales
    en invierno. ||
                                                  (Azorín)

    Todos los hombres de altos y excelentes ingenios | que | menospreciados
    los cuidados de los bienes temporales,| emplearon sus entendimientos y su
    vida en el estudio y conocimiento de las cosas divinas y humanas en
    ninguna cosa más se desvelaron, | que en inquirir cuál fuese el fin del
    hombré y su últímo y sumo bien. ||
                                                  (FRAY Luis DE GRANADA)

La Harmonía. Es la musicalídad del lenguaje. Se consigue combinando
acertadamente todos los elementos a que nos hemos referido - sonidos,
acentos, pausas, melodía, etc. -.

Vicios opuestos a la Harmonía. - Se oponen a ella todas las combinaciones
desagradables de sonidos.
    Los más corrientes son

    el HIATO, o sea la concurrencia violenta de vocales:

         Llamaba a ambos.

    la CACOFONIA, o sea, la repetición de consonantes que resultan duras
    al oído:

         Dice tu madre que qué queso quieres.
  

Pep Cardona. Noviembre 1996. Palma de Mallorca.